|


| |
|
Los
perios son una etnia religiosa y mercante. Originarios
de las planicies que se extienden entre los mares
interiores del Gran Continente, se extendieron por casi
toda la mitad oriental de éste, con excepción del
Imperio Azunzei al norte y los tupir en las selvas del
sur. Constituyen en la actualidad la etnia principal del
Imperio Hamersab. De hecho los demás pueblos suelen
llamarles hamersab, aunque no es del todo correcto, pues
dentro del Imperio Hamersab hay otras etnias, como los
zuarnios, los
yuclenaim o los
tamborios. |
|
|
|
Fisiología |
|
|
De
constitución delgada y estatura media, su aspecto varía
en cuanto a la forma de sus cabellos, normalmente
rizados, pero también lacios. No así su color, que con
frecuencia es moreno y su tez ligeramente oscura.
También sus ojos son mayoritariamente oscuros e incluso
negros. Las mujeres destacan por la redondez de sus
curvas y la amplitud de sus pechos. |
|
|
|
Costumbres |
|
|
Los
hombres acostumbran a ir envueltos en telas, normalmente
de color blanco, con la cabeza cubierta por turbantes,
que apenas dejan el rostro al descubierto. En algunas
zonas más frías también acostumbran a llevar capas.
Llevan los cabellos muy cortos, y con frecuencia
perillas o incluso largas barbas.
Las
mujeres visten de forma semejante, aunque con telas de
color predominantemente negro, suelen llevar el rostro
cubierto, con excepción de los ojos. Acostumbran a ir
totalmente tapadas, de los pies a la cabeza, pero en
algunas zonas más cálidas y también en las más próximas
a su capital, es frecuente verlas lucir amplios escotes
y, en ocasiones no llevar. Acostumbran a llevar los
cabellos sin peinar ocultos bajo la tela. |
|
|
|
Religión |
|
|
Los
hamersab son una civilización muy devota y en particular
los perios. Por lo general, tienden a considerar los
asuntos espirituales como pertenecientes a la esfera
pública, siendo su emperador también la máxima autoridad
religiosa. Existe una clase sacerdotal sufragada por los
poderes públicos, que sin embargo, no tiene por sí misma
pode político, aunque su jerarquía la forman los
principales sátrapas del país. Con el advenimiento
aumentaron las vocaciones, que llegaron a su máximo
esplendor en los comienzos de la Era de Rankor.
Originariamente
los perios adoraban al viento, con el tiempo los
emperadores fueron adquiriendo cierta condición divina.
Con la llegada de los nuevos dioses en el Advenimiento
se abandonó aquel culto a los Arcanos (se llama así a
los dioses conocidos antes del Advenimiento), incluido
el culto al Emperador. Más tarde, en la Guerra de los
Dioses, los hamersab adoptaron mayoritariamente la causa
de Magrud. El fervor religioso de
aquellos años no decayó tras la Guerra de los Titanes
tanto como en otras latitudes, y se vio incrementado en
la Era de Rankor. |
|
|
|
Ciencia y filosofía |
|
|
Pese a
que en su capital se encuentra una de las mayores
bibliotecas del mundo, la mayor en número de volúmenes y
dimensiones, sólo superada por la conjunción de las
distintas bibliotecas de las Bitta, la ciencia y la
filosofía carecen de interés para los perios, tan
sólo las matemáticas y otros saberes de utilidad
práctica para el comercio tienen buena acogida entre sus
gentes. También la filosofía mística y la poesía están
muy extendidas. Los perios son muy idealistas, aunque
también tremendamente pragmáticos cuando se trata de
temas económicos. |
|
|
|
Economía y comercio |
|
|
Los
perios son uno de los pueblos más orientados al
comercio, igualando en tierra el papel de los creones en
el mar. De hecho el Imperio Hamersab se asienta sobre
los lazos económicos forjados por los perios, más que en
sus conquistas militares. Incluso se destaca en su
propio lenguaje, en el que existen muchos términos y
modismos para referirse al valor pecuniario. Pese a ser
una sociedad esclavista y piramidal, cuenta con una
importante burguesía, asentada en las libertades de
comercio. Una de las pocas libertades reconocidas desde
antaño por los perios. Sus rutas comerciales recorren
por tierra todo el gran continente, dominando todos los
intercambios a través del Goblio, al sur llegan incluso
hasta los tupir y al norte sus barcos mercantes utilizan
los mares interiores para comerciar con el
Imperio Azunzei.
La
riqueza de su territorio originario fue siempre escasa,
sin minas importantes y con dificultades para la cría
del ganado y la agricultura. Eso los guió hacia la
artesanía y el trueque como forma de supervivencia. Su
habilidad como comerciantes les proporcionó ingentes
cantidades de dinero y productos exóticos, que supieron
utilizar también para sufragar las guerras en que se
vieron envueltos y extender su influencia a otros
pueblos bajo los dominios del Imperio Hamersab. |
|
|
|
Ejército |
|
|
Los
ejércitos perios se caracterizan por su número y su
extraordinaria movilidad. Utilizan con frecuencia tropas
ligeras, formadas muchas veces por esclavos o
presidiarios, a los que se equipa con armamento de largo
alcance, especialmente arcos, y ninguna o casi ninguna
protección. Su facilidad para reclutar este tipo de
tropas les permite reunir ejércitos muy números y
rápidos, que se impongan por la propia supremacía
cuantitativa o su capacidad para golpear y huir. Con
frecuencia recurren a mercenarios y tropas de otros
enclaves del Imperio Hamersab, como los camelleros
zuarnios, los arqueros a caballo yuclenaim o la
infantería de choque tamborea.
La
caballería ligera forma la columna vertebral de sus
ejércitos, su cultura de guerra gira en torno al arco y
al caballo. No obstante, también utilizan elefantes,
aunque en menor proporción y normalmente guiados por
tamboreos.
Sus
tropas de élite son la guardia real de los Inmortales en
infantería y los catafractos en caballería. Su
equipamiento es muy similar en ambos casos e igualmente
costoso. Llevan armaduras laminadas, ligeras pero
ofreciendo la misma protección que las pesadas, arcos
largos, cimitarra, lanza y escudo ovalado. |
|
|
|
Organización política |
|
|
Los
perios se organizaron originariamente en tribus, el
intenso intercambio comercial y el sentimiento de
identidad colectiva, unido al hecho de haber sufrido
numerosos saqueos de parte de sus vecinos los llevó a
escoger un líder militar que los protegiese. Su riqueza
atraía la codicia de otros pueblos a su alrededor más
belicosos y con mayor tradición marcial. Hamer, fue el
primer líder que consiguió derrotar a las sucesivas
bandas de saqueadores, a sus seguidores se les denominó
hamersab, que en perio significa “admiradores de Hamer”.
Aprovechando su impresionante red comercial, crearon una
gran estructura política para la que sobornaron a
algunos pueblos próximos, en lo que sería la simiente
del Imperio Hamersab.
Con el crecimiento del
Imperio, la rígida estructura centralizada creada
demostró su ineficacia. Crearon entonces las satrapías,
regiones o provincias con las que dividieron sus
dominios, administradas por un gobernador o sátrapa, que
actuaba siempre en nombre del Emperador y subordinado
siempre a su autoridad. El Emperador tiene siempre la
potestad de designar o destituir a sus sátrapas. Así
mismo mientras el cargo de Emperador es hereditario,
como las monarquías kantherias, los sátrapas no lo son. |
|
|
|