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Los
tamborios son una etnia de cazadores y guerreros.
Originarios la península de Tamborea al Este de los mares
interiores del Gran Continente, sus dominios llegaban hasta
las planicies de los perios al Oeste y el territorio
azunzei al Norte. En la actualidad
forman parte del Imperio
Hamersab, con el que tienen una larga tradición de
desencuentros y revueltas. De hecho, aunque mayoritariamente
los tamborios forman parte de Imperio Hamersab, existen
algunos grupúsculos, normalmente escondidos en las selvas,
que rechazan su autoridad. |
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Fisiología |
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De
constitución robusta y alta estatura, suelen llevar sus
cabelleras morenas rapadas, abundando los tonos castaños
y morenos. Su tez es ocre, aunque ligeramente
oscurecida. Sus ojos son generalmente oscuros e incluso
negros, aunque no resulta totalmente extraños los ojos
claros, con cierta tonalidad gris. |
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Costumbres |
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Los
tamborios suelen llevar los caballos rapados, tanto
hombres como mujeres, con algunas variaciones, a veces
se dejan un mecho de pelo en la espalda, otras se
afeitan solo la mitad del cráneo dejando crecer el pelo
largo en la otra mitad, otras con una gran cresta en el
centro. Acostumbran a llevar el cuerpo cubierto de
tatuajes de color azulado, con los que se definen de
forma singular, además de aros y otras piezas metálicas
incrustados en distintas partes de su cuerpo. Los
hombres acostumbran a llevar un simple taparrabos,
aunque pueden llevar también pieles en invierno. Las
mujeres suelen ir desnudas en el período estival y lucir
pieles curtidas en las épocas más frías. |
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Religión |
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Los
tamborios adoran desde tiempos ancestrales a las fuerzas
de la naturaleza. Dicen que su “padre” es la selva. Se
muestran muy respetuosos con los animales de los que
creen tienen cierto hermanamiento con los humanos, sólo
que estarían en una fase diferente de reencarnación. Con
el advenimiento, los tamborios no abandonaron a sus
arcanos, si bien se sometieron a los nuevos dioses sin
conflictos, a diferencia de los
amónidas.
Los
chamanes de sus tribus, que tenían la palabra religiosa,
fueron poco a poco convertidos en sacerdotes con su
incorporación al Imperio
Hamersab. Los tamborios siempre muestran un
exquisito respeto público por los dioses. |
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Ciencia y filosofía |
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Los
tamborios ignoran y desprecian cuanto huela a ciencia o
filosofía. Rechazan los saberes por antinaturales. |
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Economía y comercio |
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Los
tamborios son fundamentalmente cazadores. Las selvas
donde viven los proveen de todo lo necesario y son un
hábitat sin igual para desarrollar sus actitudes de
caza. Ocasionalmente también realizaban incursiones de
saqueo a sus vecinos perios y azunzei, más como
diversión que por necesidad de botín. Sus lazos
comerciales con los perios
datan de tiempos inmemoriales. Fue el descubrimiento de
unas minas de diamantes lo que hizo que en su día el
Imperio Hamersab ambicionase sus territorios. Tardaron
más de doscientos años en ser sometidos, pese a la
abrumadora superioridad de los ejércitos hamersab, y
periódicamente surgen nuevas revueltas, si bien con el
tiempo los tamborios se han acostumbrado a ser parte del
Imperio Hamersab, que fuera de usurpar sus minas de
diamantes y reclutarlos como guerreros, les deja vivir
conforme a sus tradiciones y costumbres. No obstante
existen algunos pequeños grupúsculos que viven fuera de
los dominios hamersab, en las profundidades de la selva,
viviendo como sus antepasados de la caza y la rapiña. |
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Ejército |
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Los
ejércitos tamborios se caracterizan sobre todo por su
ferocidad. El Imperio Hamersab los utiliza
fundamentalmente como infantería de choque. Su capacidad
para la lucha emboscada o en ambientes tropicales no
tiene igual. Sin embargo, son muy poco disciplinados y
una vez en combate desoyen con frecuencia las órdenes.
También
hacen uso del elefante tamborio, domesticado y mucho más
grandes que otros elefantes del Imperio Hamersab,
constituye una soberbia montura de guerra. Sus grandes
colmillos lo habilitan para destrozar las formaciones
del enemigo. Su gran tamaño permite situar hasta cuatro
arqueros sobre una pequeña plataforma a lomos del
animal. |
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Organización política |
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Los
tamborios viven en pequeñas tribus hermanadas unas con
otras, en torno a la figura de un chaman, que es una
especie de brujo, sacerdote y líder político agrupados
en una misma persona. Todos los hombres se dedican a la
caza y a la guerra o el saqueo. Las mujeres se destinan
al cuidado de los niños y otras labores domésticas,
aunque también pueden ser cazadoras o guerreras si
demuestran aptitudes para ello.
Tras su
absorción por el Imperio
Hamersab adoptaron sus estructuras territoriales,
sin abandonar su organización en torno al chamán de la
aldea, ni sus rituales. Toda la península Tamboria es
una gran satrapía a cuyo cargo está siempre un sátrapa
de origen perio, pero es algo a
lo que los tamborios han terminado acostumbrándose,
hasta el punto de ignorarlo casi por completo, como hace
con el ruido de la cascada quien vive junto a ella. |
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