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Los
yuclenaim son una etnia ganadera y guerrera. Originarios de
las grandes estepas que se extienden al sur los mares
interiores del Gran Continente, sus dominios llegan hasta
las selvas tupir del sur. En la actualidad forman parte del
Imperio Hamersab, desde
hace ya milenios. Pese a no ser la etnia dominante en ese
Imperio, en cuanto a lengua, comercio o influencia política,
si lo es en sus ejércitos. Casi uno de cada dos soldados
hamersab pertenece a esta etnia. |
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Fisiología |
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De
constitución robusta y estatura media, sus cabellos son
normalmente rizados y largos, que en los hombres se
acompaña también con largas barbas, abundando los tonos
castaños y morenos. Su tez es clara, aunque ligeramente
aceitunada. En cambio sus ojos son mayoritariamente
oscuros e incluso negros, aunque no resulta totalmente
extraños los ojos claros, con cierta tonalidad gris. Las
mujeres yuclenaim tienden a ser más robustas y fuertes
que en otras etnias. |
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Costumbres |
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Los
hombres acostumbran a ir envueltos en pieles,
normalmente de lobo o cordero, con la cabeza cubierta
por turbantes. Llevan los cabellos muy largos, y con
frecuencia largas barbas.
Las
mujeres visten de forma muy semejante a los hombres,
Llevan los caballos igualmente largos, pero no
acostumbran a llevar turbantes ni nada que les cubra la
cabeza, que suelen llevar a descubierto. Las mujeres
comparten muchas de las tareas de los hombres, aunque
solo en raras ocasiones forman parte de los ejércitos.
Sus tribus originarias eran matriarcales, de donde ha
quedado un hondo respeto hacia las ancianas. |
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Religión |
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Los
yuclenaim son muy respetuosos con las creencias, aunque
poco dados a rituales fuera de la intimidad. Rinden
culto a sus ancestros, que ni siquiera el advenimiento
consiguió hacer decaer. Como los
perios adoraban al viento, aunque rechazaban la
adoración al emperador hamersab. Con la guerra de los
dioses, adoptaron la causa de Magrud, siguiendo la
postura oficial de los hamersab.
Sus
sacerdotes están inmersos en la propia estructura
religiosa de los hamersab, sin que sea posible
distinguirlos de estos. Si bien, son escasas las
vocaciones religiosas entre los yuclenaim, que si son
respetuosos con los dioses, e incluso muy
supersticiosos, pero que tienen a observar estos asuntos
fuera de la esfera pública. |
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Ciencia y filosofía |
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La
ciencia y la filosofía son casi desconocidas para los
yuclenaim, que no sienten ninguna inclinación hacia
estos saberes, con la excepción quizá de la astronomía.
El estudio del firmamento les ha apasionado desde
antiguo e incluso poseen una incipiente astrología,
mediante la cual los brujos locales pueden predecir el
destino de sus conciudadanos. |
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Economía y comercio |
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Originariamente la economía de los yuclenaim estaba
orientada a la agricultura y ganadería, más concebida
como una economía de subsistencia pues los yuclenaim son
muy celosos de su tiempo libre y lo consideran uno de
los más preciados tesoros. La prosperidad de sus vecinos
perios despertó su codicia y hábiles guerreros,
utilizaron su superioridad con frecuencia para saquear
las ricas tierras del norte. Lo hacían cada tribu
individualmente o varias coaligadas para la ocasión. De
este modo, los yuclenaim fueron acostumbrándose a
productos más exóticos y elaborados. Con la llegada al
poder de Hamer entre los perios, sus incursiones fueron
derrotadas una tras otra, en algunos casos con la
participación de otras tribus yuclenaim pagadas por los
perios. Aquellos suposo el fin de una forma de vida, la
de los saqueos, y su sustitución por la dependencia
total del comercio con los perios, y su papel como
mercenarios de lo que después sería el
Imperio Hamersab. |
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Ejército |
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Los
ejércitos yuclenaim se caracterizan, casi de forma
exclusiva, por su caballería ligera, más conocida como
arqueros a caballo yuclenaim. Se trata de experimentados
jinetes, sin protecciones o con una ligera coraza de
pieles o cuero, armados con arcos cortos, una pequeña
lanza, de apenas un cuerpo de larga, y una cimitarra.
Los
yuclenaim crecen sobre un caballo, los niños deben
aprender a montar casi al mismo tiempo que andar, por
eso sus tropas son fundamentalmente ecuestres. Los
arqueros a caballo yuclenaim constituyen el núcleo
principal de los ejércitos hamersab. |
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Organización política |
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Los
yuclenaim se organizaron desde antaño en tribus,
alejadas geográficamente unas de otras, dedicados a la
ganadería y la recolección, siendo fundamentalmente
nómadas, pronto destacaron por el
dominio del caballo, sus jinetes fueron temibles
saqueadores en otros tiempos. Sus tribus carecían de un
líder tribal propiamente dicho en su lugar se regentaban
por un consejo de ancianas. Algunos historiadores creen
que esta estructura matriarcal obedece a que con
frecuencia los hombres no solían alcanzar la vejez.
Conforme
los perios comenzaron a extender su influencia entre las
tribus yuclenaim, al principio mediante el comercio y el
soborno, fueron siendo absorbidos pacíficamente en las
estructuras del Imperio Hamersab. De hecho, son la única
etnia, junto a los perios, de entre las que pueblan este
imperio cuya incorporación masiva al Imperio Hamersab
fue en lo fundamental pacífica. Más que anexionados,
fueron comprados.
Los
yuclenaim aceptan con cierta resignación las rígidas
estructuras políticas del Imperio Hamersab, aunque no
todos las consideran como propias. A lo largo de su
historia algunas tribus, especialmente las situadas más
al sur, han querido independizarse, pero tales intentos
han sido duramente sofocados, con frecuencia por otros
yuclenaim fieles al Imperio. |
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