|


| |
|
Los zuarnios
son una etnia de comerciantes y guerreros. Originarios del
gran desierto del Goblio, sus dominios alcanzaron las
planicies de los mares interiores. En la actualidad muchos
de ellos forman parte del
Imperio Hamersab, con el que tienen una larga tradición
de enfrentamientos casi continuos. De hecho, todavía muchos
zuarnios permanecen fuera de los límites del Imperio
Hamersab, en el corazón del desierto, en conflicto
permanente con éste. |
|
|
|
Fisiología |
|
|
De
constitución enjuta y estatura media, son de cabellos y
tez morenos. Sus ojos son normalmente negros, oscuros
como el carbón. Habituados a los rigores del desierto
son capaces de soportar altas temperaturas sin
inmutarse. |
|
|
|
Costumbres |
|
|
Los
zuarnios suelen ocultar sus cabellos y el resto de su
cuerpo bajo gruesas telas que los cubren todo el cuerpo
e incluso la cabeza, dejando sólo sus ojos al
descubierto. Tanto hombres como mujeres. También
utilizan turbantes para protegerse del sol. Entre los
hombres es frecuente dejarse perilla, en las mujeres el
pelo largo o muy corto.
Son
extremadamente amables con sus invitados, a los que se
sienten obligados a ofrecerles todo cuanto poseen, al
mismo tiempo son muy rígidos en sus costumbres y
rituales, cualquier violación de los mismos conlleva
severos castigos. |
|
|
|
Religión |
|
|
Los
zuarnios adoran desde tiempos ancestrales al viento al
igual que perios y yuclenaim. Son muy devotos y con
frecuencia realizan sacrificios y ofrendas a sus dioses.
Los zuarnios no sometidos a los hamersab tienen un líder
espiritual, siempre una mujer, a la que consideran y
llaman diosa. Con el advenimiento, los zuarnios no
abandonaron sus costumbres religiosas, se limitaron a
incorporar a los nuevos dioses a ellas. |
|
|
|
Ciencia y filosofía |
|
|
Los
zuarnios no son un pueblo científico, ni filosófico,
pero valoran altamente las producciones del espíritu,
que atesoran como si fueran sus mayores trofeos. Entre
ellos hay una cierta concepción vitalista de la
existencia en contraste con su funcionamiento comunal. |
|
|
|
Economía y comercio |
|
|
Los
zuarnios son buenos comerciantes, si bien sus
propiedades son comunales, pertenecen siempre al clan o
tribu, a diferencia de los perios, el comercio no es
entendido como un instrumento para el enriquecimiento
personal, sino para el bienestar colectivo. Recolectan
cactus y agua de los pozos que controlan, pero rara vez
la venden salvo a viajeros.
Su
principal recurso económico reside en su control de las
rutas en enlazan por tierra el Imperio Hamersab y los
reinos kantherios, considerada como la principal ruta
comercial del mundo, que pone en contacto las
civilizaciones occidentales con las orientales y
viceversa. |
|
|
|
Ejército |
|
|
Los
zuarnios son feroces guerreros, las duras condiciones de
su hábitat los han acostumbrado a las carencias desde
pequeños y a soportar el dolor. Sus ejércitos luchan
siempre montados, normalmente en camello, aunque a veces
también a caballo. Son expertos en la lucha en el
desierto, y muy hábiles contra caballería. Sus
camelleros son también uno de los principales
contingentes de los ejércitos hamersab.
Suelen
ir equipados con cimitarras o yataganes, así como dagas
o gumías. Ocasionalmente también utilizan arcos o
lanzas. Su montura preferida es el camello y acostumbran
a ir acompañados por monturas de carga. |
|
|
|
Organización política |
|
|
Los
zuarnios viven en pequeños clanes comunales, donde la
propiedad, incluso la de las mujeres y los niños es
compartida por todos los miembros del mismo clan. No se
trata de que no hubiese relaciones familiares,
normalmente todos sabían quién era su madre y en algunos
casos hasta el padre, sino que no existían derechos
conyugales o paternos derivados de ellas. Tampoco
existen líderes, salvo en sentido religioso representado
por su diosa, que es la reina de todos los zuarnios (a
veces hasta los que viven inmersos en el Imperio
Hamersab la sienten así). Si bien todo clan cuenta con
su consejo de ancianos que adoptan las decisiones más
complejas o conflictivas.
Casi
todo se rige por su estricto sistema de costumbres que
les dictan la forma de comportarse en cada faceta de su
vida. No observar atentamente estas costumbres puede
llevar al infractor a la muerte, lo que actúa como
selección natural de los comportamientos más asociales.
La importancia de la comunidad radica también en la
imposibilidad de sobrevivir sin su apoyo en un clima tan
hostil como el del desierto. A veces existen líderes
naturales, que adoptan el papel de tales por un consenso
no explícito de los miembros del clan, pero en cualquier
caso su autoridad siempre puede ser desafiada por
cualquier miembro, en cuyo caso será dirimida por
combate singular. |
|
|
|